Chau Picolotti

Joaquín Morales Solá dice en su comentario de hoy 3 de diciembre que Romina Picolotti “se va sin haber hecho ningún aporte, ni bueno ni malo”. No es cierto. Esto es un grave error que no merecería comentarios si no fuera porque viene de la pluma de uno de los analistas mas leídos de la Argentina y por consiguiente creador de opinión calificada.

picolottiPicolotti fue el mejor ejemplo de lo que no debe ocurrir en la administración pública de un país. Una trepadora sin escrúpulos, absolutamente inepta y caradura, que devastó el erario para favorecer a amigos y parientes con sueldos astronómicos y víáticos escandalosos que sufragaron numerosos viajes a varias partesdel mundo con cero resultado beneficioso para el país..

Sus únicos méritos para acceder al cargo que ejerció durante demasiado tiempo para lo que valía fueron un premio de una fundación sueca y gritar fuerte en las asambleas de Gualeguaychú, donde deben estar festejando el despido violento de que fue objeto, porque a decir verdad, hablando en criollo, la echaron a patadas.


Que su gestión haya sido intrascendente no significa que su inoperancia no haya producido serios perjuicios además de la descarada transferencia de fondos públicos a los bolsillos familiares, por eso decir que su paso por el cargo fue inocuo como hace Joaquín es inducir a la opinión pública a tolerar las tropelías de estos funcionarios vividores sugiriendo que son como una infusión de boldo.

No es bueno que formadores de opinión que escriben en grandes medios nacionales sean compasivos con funcionarios incompetentes. Por el contrario deben estimular en el gran público el espíritu de exigencia hacia quienes en definitiva son sus empleados y a los cuales se les paga el sueldo no para agradar a sus amos perseguiendo dirigentes agropecuarios sino para lograr los objetivos que justifican su existencia en el cargo en favor de toda la comunidad.

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